
Para comenzar espero que les haya gustado el cuadro, es una forma que tengo para agradecerles todo lo que hacen por la escuela y aun más importante por nosotros los alumnos.
Una escuela aparte de enseñar, hace grandes personas, y eso, ustedes lo logran día a día. Ciertamente no me alcanzaría esta hoja o un libro para agradecerle. Se dice que un colegio es el segundo hogar de un chico, y no lo creía así, hasta que el día de hoy donde recuerdo que siempre están atentos a nosotros cuidándonos y protegiéndonos.
Observando, en silencio, los primeros días en el establecimeinto, pude darme cuenta que a su entrada, todos, profesores, preceptores e incluso Directores, tratan ser amigos de sus alumnos, y los reciben con alegría y no molestia. O cuando una preceptora como Sara se preocupa por nuestra salud, familia, y toda otras clases de emociones que uno necesita desahogarse.

También descubrí y comprendí que no sólo nosotros pasamos por dificultades y cosas por lo cual uno aprende a hacerse fuerte para poderlo superar, sino que también ustedes pasan por eso, y aún así se dan ese tiempo para escucharnos, y eso, para mi los hace más valiosos y admirables.
Por todo esto, me bastó el año que viví para quererlos y respetarlos. Les deseo lo mejor del mundo para cada uno de ustedes.
Me encantaría poderles regalar la habilidad o don de poderse ver a si mismos, como los veo yo, para que pudieran comprender que en este mundo aparte de cosas malas se encuentran personas buenas como ustedes.
Con mucho cariño
Melina Orduña
Nota: El cuadro al que se refiere Melina, es el que está en la foto y lo pintó ella en la Casa de la Cultura como alumna.
Con mucho cariño
Melina Orduña
Nota: El cuadro al que se refiere Melina, es el que está en la foto y lo pintó ella en la Casa de la Cultura como alumna.