Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidades con los libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidades con los libros. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de enero de 2012

Curiosidades con los libros


Los libros pop-up son aquellos que al abrirlos despliegan figuras dinámicas y multidimensionales, se trata de mecanismos que hacen que la figura se levante de la página y pueda ser observada desde diferentes perspectivas. Esto se logra a través de diferentes técnicas y sus creadores están considerados verdaderos ingenieros o arquitectos del papel.  El producto suele ser una fuente inagotable de placer visual, artístico y lúdico dado que suelen ser tantos los detalles que en cada apertura es posible descubrir algo nuevo.
A lo largo de la historia, los libros con piezas móviles fueron empleados para documentar y enseñar conceptos complejos de la ciencia y la medicina o mecanismo complejos. Actualmente es común verlos entre los libros para niños (y no tanto) debido a que, sin lugar a dudas, resultan llamativos. Pero además escapan al concepto y formato clásico de libro ya que sus figuras tridimensionales los vuelven lúdicos e interactivos.
Entre los grandes ingenieros de papel contemporáneos se encuentran David Carter yRobert Sabuda. Aunque no es conocido por este tipo de libros, Benjamin Lacombe es el autor de Cuentos sileciosos, un libro en diálogo con cuentos de la tradición oral y clásicos de la literatura infantil.
Probablemente, la gran cuestión en estos libros es analizar si el recurso está bien empleado. Es decir, el mejor libro pop-up no es  aquel que tiene más imágenes desplegables o el que tiene las figuras más llamativas (como sucede con algunos libros estilo Disney) sino aquellos en los que las figuras pop-up interactúan con el texto y lo resignifican. Un papel brillante o una textura en particular no deberían estar deliberadamente sino para generar un aporte, ya sea  a la lectura, a la observación o al conocimiento artístico.
Esto sucede, por ejemplo, en dos libros de Robert Sabuda: Peter Pan y Alicia en el país de las maravillas, ambos publicados en inglés por Little Simon y en español por Kókinos.  En el primero, se emplea papel metalizado para la cola de las sirenas, un verdadero cordón blanco en el que Wendy tendió las medias recién lavadas, transparencias para reproducir vidrios que nos permiten ver quién está dentro de la casa y qué está haciendo (nada más ni menos que leyendo), otro tipo de transparencia para que Campanita pueda volar y brazos enlazados para que el señor y la señora Darling abracen a sus hijos, son solo algunos ejemplos.
Por su parte, en Alicia en el país de las maravillas se emplea una textura afelpada en los animales con pelo, al abrir y cerrar unas páginas es posible observar cómo se alarga el cuello de Alicia o cómo la cara del bebé se convierte en cara de cerdito. Indudablemente la imagen estrella es la de Alicia en el centro de la página y suspendido en el aire, literalmente, el juego de naipes. No obstante, el lugar donde mejor parece estar explotado el recurso pop-up es cuando el lector puede desplegar una especie de túnel-acordeón y ver cómo la protagonista va cayendo por la madriguera.
Libros para abrir y cerrar infinitamente. Libros para observar hasta el cansancio. ¿Libros para niños?

martes, 6 de julio de 2010

Curiosidades con los libros: LIBROS QUE CUMPLEN AÑOS












Los 70 libros para niños y jóvenes que Cuatrogatos relaciona en este listado celebran durante este año 2010 lustros o décadas de su primera edición. Se trata de un conjunto de obras valiosas, provenientes de distintas épocas, lenguas y latitudes, que todos los interesados en la literatura infantil y juvenil deberían conocer. En algunos casos, son clásicos universales; en otros, títulos significativos dentro de las letras de los países en que fueron creados. 
El libro más antiguo de los que enumeramos a continuación festeja el aniversario 190 de su publicación. Los más nuevos, cumplen apenas sus primeros 20 años. Sobre algunos de ellos hemos y sus autores hemos difundido notas en Cuatrogatos. De otros nos ocuparemos durante el transcurso de este año 2010. 
El mejor regalo que podemos hacerles a todas estas obras, como lectores y estudiosos de la literatura infantil y juvenil, es ir a su encuentro para disfrutar de su relectura o para descubrirlas. .. Un aniversario es siempre un buen pretexto para celebrar.
 
1820
Cumple 190 años…
Ivanhoe, de Walter Scott                                          (Escocia).
1840
Cumple 170 años…
Almacén de antigüedades, de Charles Dickens (Inglaterra) .

1855
Cumple 155 años…
El cuento de mi vida, de Hans Christian Andersen (Dinamarca).
1865
Cumple 145 años…
Las minas del rey Salomón, de H. Rider Haggard (Inglaterra) .
1870
Cumple 140 años…
Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne (Francia).
1880
Cumple 130 años… 
Heidi, de Johana Spyri (Suiza).

1885 
Cumple 125 años…
Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain (Estados Unidos).
1895
Cumple 115 años…
La máquina del tiempo, de H. G. Wells (Inglaterra) .
1900
Cumple 110 años…
El maravilloso mago de Oz, de L. Frank Baum (Estados Unidos).

1920
Cumplen 90 años…
Los cuentos de mi tía Panchita, de Carmen Lyra (Costa Rica).
La historia del Dr. Dolittle, de Hugh Lofting (Inglaterra) .
A menina do narizinho arrebitado, de Monteiro Lobato (Brasil).
1930
Cumple 80 años…
Saltoncito, de Francisco Espínola (Uruguay).
1935
Cumple 75 años…
El tío Stiopa, de Serguei Mijalkov (Rusia).
1940
Cumple70 años…
Juanilla, Juanillo y la abuela, de Alicia Morel (Chile).
1945
Cumplen  65 años…
Cuentos mexicanos para niños, de Pascuala Corona (México).
Cuentos y leyendas (publicado después como Los cuentos del sapo), de Javier Villafañe (Argentina). 
Isla con sol, de Emma Pérez Téllez (Cuba).
Pippa Mediaslargas, de Astrid Lindgren (Suecia).

1950
Cumplen 60  años…
¡Canta, Pirulero!, de Manuel Felipe Rugeles (Venezuela).
El león, la bruja y el armario, de C. S. Lewis (Inglaterra) .
Memorias de Papá Mumín, de Tove Jansson (Finlandia).
1955
Cumplen 55 años...
Cien poemas para niños, de Oscar Alfaro (Bolivia)
Escuela de pájaros, de Claudia Lars (El Salvador).
La princesa que pedía la Luna, de Eleanor Farjeon (Inglaterra) .
El retorno del Rey, último tomo de la trilogía El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien (Inglaterra) .
Una rueda en el tejado, de Meinder DeJong (Estados Unidos)

1960
Cumplen 50 años…
La isla de los delfines azules, de Scott O'Donnell (Estados Unidos).
Jim Botón y Lucas el maquinista, de Michael Ende (Alemania).
Tintin en el Tibet, de Hergé (Francia).
Tutú Marambá, de María Elena Walsh (Argentina).
La visita de Osito, de Else Holmelund Minarik y Maurice Sendak (Estados Unidos).
1965
Cumplen 45 años…
La danta blanca, de Rafael Rivero Oramas (Venezuela).
El polizón del Ulises, de Ana María Matute (España).
El reino del revés, de María Elena Walsh (Argentina).

1970
Cumplen 40 años…
Campos grises, campos verdes, de Ursula Wölfel (Alemania).
La cocina de noche, de Maurice Sendak (Estados Unidos).
Sapo y Sepo son amigos, de Arnold Lobel (Estados Unidos).
El sombrero, de Tomi Ungerer (Francia).
El superzorro, de Roald Dahl (Inglaterra) .
1975
Cumplen 35 años…
Angélica, de Lygia Bojunga Nunes (Brasil).
El cochero azul, de Dora Alonso (Cuba).
Donde duerme el agua, de Ángela C. Ionescu (Rumanía-Españ a).
Konrad o El niño que salió de una lata de conservas, de Christie Nöstlinger (Austria).
La línea, de Beatriz Doumerc y Ayax Barnes (Argentina).
El maestro de las marionetas, de Katherine Paterson (Estados Unidos).
Mi mundo perdido, de Astrid Lindgren (Suecia).
Strega Nona, de Tomie DePaola (Estados Unidos).
El tigre de Santa Bárbara, de José Murillo (Argentina).

1980
Cumplen 30 años…
Ahora no, Fernando, de David McKee (Inglaterra) .
Amé a Jacob, de Katherine Paterson (Estados Unidos).
Caminito del monte, de David Chericián (Cuba).
Chocolate amargo, de Mirjam Pressler (Alemania).
La flauta de chocolate, de Dora Alonso (Cuba).
Jaula abierta, de Alberto Serret (Cuba).
O menino maluquinho, de Ziraldo (Brasil).
El sofá estampado, de Lygia Bojunga Nunes (Brasil).

1985
Cumplen 25 años…
Doña Clementina queridita, la achicadora, de Graciela Montes (Argentina).
El expreso Polar, de Chris Van Allsburg (Estados Unidos).
El reyecito mandón, de Ruth Rocha (Brasil).
Rosa Blanca, de Roberto Innocenti (Italia).
El valle de los cocuyos, de Gloria Cecilia Díaz (Colombia).

1990
Cumplen 20 años…
Cambios, de Anthony Browne (Inglaterra) .
Conjuros y sortilegios, de Irene Vasco (Colombia).
El guardián del olvido, de Joan Manuel Gisbert y Alfonso Ruano (España).
Un güegüe me contó, de María y Nivio López Vigil (Nicaragua). 
La jaula del unicornio, de Hilda Perera (Cuba).
Morirás en Chafarinas, de Fernando Lalana (España).
Los ojos de Ana Marta, de Alice Vieira (Portugal).
Queremos jugar, de Carlos Rubio (Costa Rica).
 



 
Nota:  Algunos de los libros descriptos se encuentran en nuestra Biblioteca






 

martes, 8 de diciembre de 2009

LIBRO VIVO



Esta presentación está en inglés pero para el objetivo del mensaje no le afecta, la imágen toma tal poder, que desplaza la palabra. Se despliega una impecable metáfora visual de algo que los libros han hecho siempre, al menos en la imaginación del lector competente: cobrar vida.
Este video se hizo para promocionar el título Going West, de Maurice Gee, que es una ficción autobiográfica por uno de los escritores neozelandeses más populares y queridos. La animación estuvo a cargo de un estudio londinense, Andersen M Studio.

martes, 14 de abril de 2009

Algunas curiosidades muy curiosas sobre los libros



-Muchos críticos literarios que no tienen mucho que decir de una obra o buscan destacar frente a la obra que critican, hacen hincapié en los gazapos o errores tipográficos del texto, como si así hubieran descubierto un fallo que desmerece a toda la obra. Bien saben los escritores y hasta los correctores estilísticos que obtener un texto limpio de errores es una tarea titánica. Ej ejemplo paradigmático lo podéis encontrar en obras universales, que están repletos de errores. En El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Cervantes, por ejemplo encontramos que Sancho Panza vende un asno y poco tiempo después, sigue viajando a lomos del asno. O que el casco de Don Quijote se hace trizas en un capítulo y al capítulo siguiente sigue intacto. O que ambos personajes cenan dos veces en una noche y Sancho saca dinero de un monedero que había perdido con anterioridad.
En Robison Crusoe, de Daniel Dafoe, el protagonista, tras el naufragio, se desnuda completamente y nada hasta los restos del buque, encallado junto a la playa. Una vez allí, recoge diversos objetos del barco y… ¡se los guarda en los bolsillos!
En vano, un impresor llamado Robert Foulis (1707-1776) trató de llevar a cabo en cierta ocasión una edición de clásicos que no tuviera ni un solo error de imprenta. Para conseguirlo, hizo revisar su libro por más de cinco correctores diferentes y exhibió ejemplares de muestra en varias universidades y bibiliotecas, retando a los lectores a que descubrieran alguna errata en ellos. Cuando por fin llegó al fin de la impresión, se descubrió que, pese a todos los esfuerzos, el libro contenía muchas erratas, algunas de ellas incluso en la primera página.

-Existen escritores cuya producción, en extremo prolífica, nos hacen pensar que detrás de ellos existe no ya un negro literario, sino decenas de ellos trabajando a destajo. Y es que una vez obtenido el reconocimiento de un escritor, ¿no sería lógico pensar que una empresa creara toda una infraestructura de novelistas detrás para exprimir la gallina de los huevos de oro? A todos nos viene a la mente Stephen King, pero ya Alejandro Dumas, tenía algo parecido a un taller de novelas de fórmula, donde un descatacamento de negros literarios trabajaban para él por un sueldo mísero y comida.
En la novela El libro negro, de Giovanni Papini (1881-1956), se cuenta sobre la existencia de una empresa ficticia, denominada Novel´s Company Ltd. (cuyo principal accionista es un excéntrico millonario llamado Gog), que posee diversas secciones en las que varios especialistas se dedican por separado a crear personajes interesantes, a describir paisajes, a elaborar diálogos, a contar peripecias y demás, todo ello bajo la supervisión de un redactor experimentado que, después, une y armoniza las diversas partes para conseguir un resultado final.
El libro negro es un desfile de personajes verídicos (Molotov, Picasso, Wright, Dalí, Hitler, Valery, Huxley, Marconi, Lorca, Voronov) y de otros totalmente imaginarios: su trama es la exposición de problemas políticos, morales, sociales, psicológicos y teológicos.
Fuente: Noticias Mix